Si ayer te dije si, hoy te digo no. El tiempo y la distancia
siempre serán relativos al afecto y las ganas. Las ganas que a nosotros nos
faltaron, cariño. No creas que he olvidado lo que me dijiste, de hecho me lo
recuerdo cada noche. Tampoco pretendo hacerte volver, escuchar tu voz y
fundirme entre tus dedos. Ni siquiera volver a reírnos de aquella camarera
grosera del Chicparc Avenue. Todas esas gilipolleces son nuestra historia, pero claro… tú eres más que eso. Y yo soy la prórroga de tus besos.
Perdona, quizás
haya sigo algo indiscreto. Ya sabes, a veces soy demasiado impulsivo…


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