Ellos creen conocerme, pero no me conocen en absoluto. Ni siquiera lo intentan. Apuesto a que no tienen ni idea de mi obsesión por la mitología griega. No se han preocupado en preguntar. Prefieren mantener distancia y justificar su actitud a base de premisas y sentencias absurdas. Supongo que así es todo más fácil. ¡No hemos llegado hasta aquí para perder el tiempo! La pluralidad siempre ha asustado a la humanidad, cuando es realmente la que hace de nuestro mundo un lugar extraordinario repleto de experiencias remotas. Asi que voy a colarme en cada una de vuestras pequeñas celdas mentales para desarticular cada máquina responsable de tantas y tantas etiquetas que, muy a mi pesar, se han divulgado por la cancha de juego. Y antes de que el cinismo acabe atándome los cordones de mis propios zapatos, me despido y es que, prefiero ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios.
me encanta! a ver cuándo nos tomamos un cafe en condiciones, sin que se presente nadie en mi patio pidiendo asilo político ;)
ResponderEliminarcuando quieras bonita!
ResponderEliminar