Te he perdido entre la gente, te he adorado y te he odiado, y en el fondo sabes bien… que en los peores momentos llevas dentro un ángel negro que nos hunde a los dos. Y cuando llega el nuevo día me juras que cambiarías pero vuelves a caer, te dolerá todo el cuerpo, me buscarás en el infierno porque soy igual que tu.
Para viajar a otros planetas por corrientes circulares te di una cápsula especial. Pero ahora tu cabeza es una tormenta de arena y cada noche una espiral.

No hay comentarios:
Publicar un comentario