Unas cuantas veces en mi vida he experimentado momentos de una claridad meridiana, en los que durante unos breves segundos, el silencio ahoga el ruido y puedo sentir el lugar de pensar, y todo parece muy definido y el mundo claro y fresco, como si todo acabara de nacer.
Es imposible hacer que esos momentos duren, yo me aferro a ellos pero se desvanecen como todo… he vivido mi vida en esos momentos, ellos me transportan de vuelta al presente… y entonces me doy cuenta de que todo es justo como tiene que ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario