Hoy es uno de esos días en los que hagas lo que hagas te sientes insatisfecho. Después de llevar mi esfuerzo a límites insospechados, mi sentimiento de frustración no puede ser mayor. Pues bien, para acabar bien el día no se me ha ocurrido otra cosa que coger la maquinilla de pelar (escondida en el segundo cajón bajo el lavabo). Si, lo he vuelto a hacer; y esta vez las consecuencias han sido más catastróficas de lo esperado. Justo después de haber pasado ese instrumento rumiento sobre mi bonita melena rizada me percato de la desnudez de mi cabeza y tal vez también de mis pensamientos. ¡Oooh ahora tengo miedo!
jueves, 10 de febrero de 2011
Sí, lo he vuelto a hacer
Hoy es uno de esos días en los que hagas lo que hagas te sientes insatisfecho. Después de llevar mi esfuerzo a límites insospechados, mi sentimiento de frustración no puede ser mayor. Pues bien, para acabar bien el día no se me ha ocurrido otra cosa que coger la maquinilla de pelar (escondida en el segundo cajón bajo el lavabo). Si, lo he vuelto a hacer; y esta vez las consecuencias han sido más catastróficas de lo esperado. Justo después de haber pasado ese instrumento rumiento sobre mi bonita melena rizada me percato de la desnudez de mi cabeza y tal vez también de mis pensamientos. ¡Oooh ahora tengo miedo!
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