Una vez leí 'no tener nada que perder es tenerlo todo por
delante' y aprisa la incluí en mi lista de frases célebres. Como tal, me pareció pura evidencia. Sin
embargo, nunca antes me había parado a pensarlo... Suele ocurrir ¿verdad? Las
cosas más obvias están ahí delante y ni siquiera nos damos cuenta. Necesitamos
de un agente externo que nos pinche para comprobar que aún seguimos activos. Es
así, y es justo cuando creemos haberlo perdido todo cuando tenemos más
posibilidades de evolucionar. Partimos
de la línea de salida. El vacío, frente a un monte de oportunidades. Una
inyección de positivismo para tiempos que lo precisan, y para un chico que
siempre estuvo de su lado. Porque a pesar
de ese halo dramático que yo mismo confeccioné, siempre creí en una salida alternativa, en un cosmos diferente.
Como ésta, quinientas frases más que, solo en ocasiones, me
acercan algo más a la verdad. Y es que al igual que el resto de los seres de mi
especie, busco conocerla, poseerla y quererla. Estamos obsesionados con ella e intentamos
entenderla en su plenitud; difícil tarea, lo que nos lleva a reducir nuestro
interés a un porcentaje algo más admisible. El hombre y su afán por los
imposibles. ¡Que manía la nuestra! Nacemos para crecer, crecemos para aprender
y aprendemos para ignorar que, aprender no es más que alcanzar a saber que ni
la vida es tan justa ni los ideales tan firmes como nos hicieron creer. Que
alguna vez fui sincero y que lo que parecía un texto prometedor no es más que el último suspiro amargo del viejo altavoz en -ON.
Imprevistos que lo cambian todo. Tu rumbo y probablemente
también el mío. No está mal admitir que lo que nos divertía hace tan solo unos
cuantos meses, ya no nos divierte, que aquello que conseguimos se ha
esfumado, y que lo único que nos motivaba, ya no lo hace. Asumimos entonces que
estamos en el camino, esta es la supervivencia de la que hablaban. Y de esto se
trata. Es hora de que todos empecemos a buscar algo nuevo, eso te incluye a ti.
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